Para enseñarles a los niños a cuidar las plantas no hace falta un gran jardín, ni si quiera una amplia terraza. Simplemente paciencia, nociones básicas y creatividad para hacer partícipes, a los más pequeños y pequeñas de las casas, del cuidado de las plantas de nuestra casa. De este modo les enseñaremos a amar la naturaleza y les daremos mayor responsabilidad en las tareas del hogar.

Plantas para cuidar con niños

Cuidar las plantas puede convertirse en un hábito más en la rutina de nuestros hijos e hijas, una tarea que les hará sentirse responsables y que, además, les aportará una alegría y satisfacción al ver crecer las flores o los frutos de las plantas elegidas. 

A los niños les gusta mucho poner semilleros de plantas, ¡es muy fácil! También podemos optar por una jardinería donde combinar especies que hayamos elegido entre todos y así pueden observar y aprender las diferentes entre cada tipo de plantas. ¿Y si jugamos a la huerta? Una opción didáctica es plantar nuestras propias fresas o lechugas, por ejemplo. ¡Ya verás cómo les divierte ver aparecer y crecer estos pequeños manjares!

¿Qué deben saber los niños sobre las plantas?

Es importante que aprendan a diferenciar las distintas plantas para entender que cada una tiene necesidades distintas. Aún así, lo más básico que deben tener en cuenta es:

El riego de las plantas

El agua es imprescindible para las plantas, pero hay que enseñarles a regar en su justa medida. Explícales que tan malo (o más) es el exceso de agua o como la falta. Hay que conocer cada tipo de planta y saber qué necesidades tiene cada una. 

La luz para las plantas

Otro aspecto fundamental a tener en cuenta para el crecimiento de las plantas es la luz: les da la energía necesaria para alimentarse. Probad a girar vuestros tiestos en casa para lograr un desarrollo equilibrado y buscar el rincón perfecto para cada planta. 

El abono de las plantas

El abono es, en ocasiones, el gran olvidado. Pero es vital recordar que las plantas no solo se alimentan de agua. Eso sí, hay que saber cuándo aplicarlo y hacerlo siempre que la tierra esté húmeda, antes de que la planta florezca. 

¿Qué deben saber los niños sobre las plantas?

Plantas fáciles de cuidar para niños

La clave es elegir plantas resistentes, fáciles de cultivar y que crezcan rápido, para que no pierdan el interés. 

Legumbres

Si quieres empezar desde lo más fácil ¿por que no rescatas un básico de la infancia? Quién no recuerda los míticos recipientes de yogures o vasos donde plantábamos semillas de garbanzos, lentejas o alubias en algodón humedecido… ¿No te encantaba verlos brotar? Lo mejor era poder ver, día a día, los avances.

Bulbos

Los bulbos son otra opción divertida para inciar a nuestros pequeños en la magia de la naturaleza. Les gustará ver cómo crece una flor desde cero y con todo detalle: y es que los bulbos son de rápido crecimiento y fáciles de cultivar, por lo que aprenderán el proceso desde el inicio hasta que alucinen con la flor completamente abierta.  

Fresas

¡Aún más divertido y exquisito! Nada les provocará más satisfacción que comerse unas ricas fresas ¡plantadas por ellos mismos! Ten en cuenta que lo más delicado para esta fruta es el riego: explícale que para saber si necesita la planta necesita agua hay que controlar la tierra: debe mantenerse siempre húmeda y no secarse. 

Tillandsia

¡Esta planta les encantará! Les sorprenderá mucho descubrir que esta especie, también conocida como planta del aire, puede vivir fuera de una maceta. Y será muy divertido hacer manualidades con ellos en familia para buscar nuevos rincones de decoración en casa. En internet encontraréis miles de ideas para poner a prueba vuestra creatividad. 

Plantas fáciles de cuidar para niños: fresas

En realidad, opciones hay muchas. Enséñales las necesidades de cada planta y escucha sus gustos para elegir las más adecuadas a ellos. Para el exterior podéis probar con las fresas, lechugas, perejil, albahaca, tagetes, begonias, rosales de pimitní… Para el interior de la casa, además del cactus (nunca falla), otras opciones para cuidar con niños podrían ser el kalanchoe, las calas de colores, las guzmanias, etc. ¡Lo importante es aprender y divertirse en familia!