La poda y limpieza de cualquier planta es sin duda una de las tareas más delicadas e importantes en jardinería. Realizar una poda correcta es fundamental para conseguir que la planta en cuestión tenga buena salud y una floración óptima. Caminamos hacia el tramo final del verano y es por ello que en este post os vamos a dar unos sencillos consejos para limpiar y podar una de las plantas ornamentales más populares de esta época del año: la hortensia.

Cómo podar las hortensias - Centro de jardinería Gorbeia

Las hortensias son plantas con una floración increíble durante todos los meses del periodo estival. Su cultivo y cuidado no resulta nada complicado para obtener unos resultados espectaculares en su floración, pero la cosa se complica un poco cuando debemos podar la planta. Para guiarte en esta labor, hemos dividido este post en dos puntos que consideramos clave a la hora de podar hortensias de manera correcta; el cuándo y el cómo.

De una buena limpieza y poda de las hortensias va a depender su futuro desarrollo y floración. La hortensia es una planta con una importante densidad de ramaje y, por tanto, una gran necesidad de agua. Es por ello conveniente realizar una poda correcta para evitar que ramas que nunca darán flor, resten nutrientes al resto de la planta y terminen por debilitar a la planta en su conjunto.

 

¿Cuándo podar las hortensias?

Primer punto fundamental a tener en cuenta a la hora de podar cualquier planta. El saneamiento de cualquier planta hay que realizarlo siempre en su justo momento. En el caso de las hortensias, debemos saber que una vez pasado el verano tenemos que limpiar todas las flores marchitas, suprimir las ramas muertas y aquellas que veamos más débiles. La poda se debe hacer siempre por la parte superior del último brote de las ramas.

Más adelante y tras finalizar el invierno, se debe podar a conciencia las ramas más vieja, despejando la parte del centro de la propia planta.

¿Cómo podar las hortensias?

Lo primero que tenemos que tener en cuenta en la poda de la hortensia es que a pesar de su carácter frondoso, no debemos pasarnos y eliminar ramas en exceso. Antes de podar ramas, es importante eliminar todas las flores secas y viejas de la hortensia. Una vez realizada la limpieza pasaremos a podar la hortensia. Para ello debemos conocer bien las características y el tipo de cada rama.

Las que primero debemos detectar y eliminar por completo son las ramas viejas. Son las más antiguas y suelen localizarse en el centro de la planta, restando nutrientes al resto de ramas que pueden florecer. Tras podar las ramas más viejas, debemos localizar las ramas jóvenes para podarlas a la mitad de su longitud. Aquellas ramas jóvenes que tengan flores deben ser podadas por encima de sus yemas.

Por último, tenemos que tener en cuenta que no debemos podar los denominados chupones ya que son ellos los que aseguran que la planta rejuvenezca y florezca. Son las ramas más jóvenes y su tallo brota de la base de la propia planta.